Si has llegado hasta este blog, pregúntate qué haces con tu vida.

lunes, 2 de diciembre de 2013

Amores platónicos

Queridos amigos, bienvenidos y bien hallados otra vez. 
Sé que le prometí a Kristen una entrada sobre HFQMF, cuando la haga, desvelaré el significado de este acrónimo, que no es Hot Fucking Question Mother Fucker, cuidadín con el copyright que os vigilo. 
Soy super guapa, lo sé
En lugar de eso, os hablaré del amor platónico. Y mientras escribo estas palabras, el maravilloso aleatorio del Itunes me ha traído la magnífica canción de Katy Perry, a saber, Gryffindor, Hufflepuff, Ravenclaw y Slytherin "The one that got away". ¿Coincidencia? No lo creo. 

Katy hija, desmaquíllate
El amor platónico. Platón, ese gran amigo mío. He leído mucho sobre Platón, en mi época estudiantil. Con mucho me refiero a un libro. Y con leer más bien me refiero a obligación por parte de la apasionante clase de filosofía. Y entre su extensa y variopinta bibliografía escogí  leer El Banquete



La verdadera Escuela de Atenas
Este libro trata sobre el amor platónico concebido por Platón de una forma muy diferente a la que hoy en día le hemos asignado a esta expresión. El amor según este personaje, es la motivación que lleva al conocimiento de la Belleza, así en mayúscula, porque él decía que vivíamos todos en una caverna. Con una especie de pasos que nos llevan a encontrar el conocimiento apasionado, puro y desinteresado de Belleza. Popularmente, el amor platónico entendido por todos, es el amor no correspondido, imposible, que por ello persiste como inalcanzable.

Leave Brtiney ALONE
Tranquilos, la clase de Filosofía ya ha acabado, no pongáis cara de Britney Bitch. ¿Algo que decir, Justin?
Eso es Justin, así me gusta
Así que yo me centraré más bien en la parte esa del amor imposible bla bla bla, pata pata pata. Porque, ¿quién no ha tenido nunca un amor platónico en su vida? El que esté libre de pecado que tire la primera piedra. Ya puede ser un cantante, un futbolista o tu misma profesora de latín. Porque la vida es mucho más divertida con amores platónicos. ¿Quién no se ha imaginado nunca casada o casado (que aquí no discriminamos) con su amor platónico de toa la laif? Yo la primera, primerísima. He tenido tantos amores platónicos en mi vida como bragas, es decir, muchos, no os penséis que el personal es una guarra... Voy a compartir con vosotros los más importantes. 

Mi primer amor platónico fue... por favor, redoble de tambores... 
Me se caen las bragas adolescentes. Nota mental: hacer una futura entrada sobre el guiño de ojos
Se gusta, y mucho
Dale, I know you want me
No llores por mí Argentina
Sí, he de confesarlo. Zac Efron fue mi primer amor platónico. Aún sigo sintiendo las mariposas en mi estómago cada vez que le veo. Qué puedo decir de él, es guapo, listo y buen jugador. De baloncesto. ¡¡¡¡¡¡GO WILDCATS!!!!!! Zac me enseñó lo que es el amor platónico, soñar con que yo era Vanessa Hudgens y que él me amaba... un típico amor de instituto. Cómo cantaba y cómo bailaba. Yo deseaba que lo hiciese sólo para mí, baila para mí, Zac sólo para mí, que al moverte se me escapa el aire... Qué recuerdos, bendita maldita adolescencia. Poco más puedo decir de él. Le olvidé hace ya mucho tiempo, ya no recuerdo cómo se sentía mi ciego deseo por él.

El segundo amor platónico que he tenido es él. El único, el inigualable. El inimitable. David. Pronunciado Deivid. Beckham. Envidiado y adorado por partes iguales por ambos géneros, hombres y mujeres suspiraban por ser como él o acostarse con él respectivamente. Él creó la metrosexualidad y la convirtió en algo sexy. La pierna derecha de Inglaterra. El corazón del Manchester United. Siempre le he amado, desde tiempos inmemorables, y siempre le amaré.
Beckham dispuesto a que le posea
Quien fuera el tatu de Brooklyn. Nota mental 2: Kristen debe hacer una entrada sobre cucús.
Beckham siendo metrosexual y sexy a la vez
El efecto papi aumentado a la enésima potencia posible
El único hombre al que le permito los tatuajes
El mejor tiro libre de todos los tiempos, ejemplo gráfico
ES TAN GUAPO QUE LE DUELE LA CARA
Qué puedo decir de él. Es un hombre tan guapo que según un estudio extremadamente verídico, es el hombre que tiene la cabeza perfecta. Es elegante, sexy, guapo, atractivo, seductor, simplemente, perfecto. Y ese efecto papi que tiene cuando está con Harper... Ains, ya hablaremos de ello en otra entrada. 
El tercero, el hombre al que más amo, es Alex, Alex Turner.
Alex fumando es la cosa mas sexy de este bello mundo
Alex cocainómano

Y tan cierto, mis ovarios han explotado
Alex y su destino
Teenage Dream. Amo esta foto
Antes del tupé
Después del tupé
Alex. Le quiero tanto tan platónicamente que no puedo ni expresarlo con palabras. El sí sabría hacerlo, en una de esas maravillosas canciones que siempre compone, para mí. Bajo mi perspectiva muy poco imparcial, me parece un hombre chico sexy, guapo con una voz profunda, seductora y envolvente. Simplemente, le quiero, y le querré siempre. Mi amor será puro y verdadero, pase lo que pase, haga lo que haga, aunque mate perros en su tiempo libre. Alex, darling, I love you.

Por último. ÉL. 
Somos ÉL y yo
ÉL. Yo adoro los clichés, pero ÉL también. Mantengo el anonimato, tanto suyo como mío, por las posibles futuras repercusiones. ÉL es un hombre elegante, siempre vistiendo un traje impecable cuando lo necesita pero desabrochándose la camisa hasta el segundo botón cuando viste formalmente informal. Es un hombre de estatura normal, se puede decir que incluso un poco bajo para pertenecer al género masculino. Tiene el pelo lacio que le cae hacia un lado de la cara, oscuro, como sus ojos y su mirada. Una nariz dominante y una boca demasiado sensual rodeada por una barba perfectamente recortada. Es un hombre sumamente atractivo, y ÉL es consciente de ello. 
¿Sabes cuando conoces al amor de tu vida, cuando le ves y piensas, es ÉL, la persona que llevabas tanto tiempo esperando, y que tras conocerle, sabes que no hay nadie más perfecto y mejor que ÉL?
Así es ÉL y le amo, con sus virtudes y sus defectos; ÉL siempre será mi mejor y único cliché. Te amo, ESC, y sabes que siempre ha sido así.

Y así se acaba el repaso de los amores platónicos, y no tan platónicos de mi laif. Ahora es cuando hago la croqueta y me pongo a llorar en una esquina por los hombres a los que amo excepto a Zac, a él ya no y que nunca me amarán. (Insertar aquí melodía de violines extremadamente melancólica).

Me despido, amados internautas.

With love

Churches.